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Mostrando entradas de diciembre, 2015

¡QUE BAILEN LAS ESTRELLAS¡

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“La palabra humana es como una caldera rota en la que tocamos melodías para que bailen los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas.”

Madame BovaryG.Flaubert


Que bailen los osos... pero no dejemos de intentar conmover a las estrellas!







Y LA VIDA NO ME DIRÁ SÍ A TODO...

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…y la vida no me dirá si a todo…Pero un día al salir a la calle, el aire que me rodea es distinto, noto algo nuevo y bueno, como se debe de sentir ese brote verde de la rama de cualquier árbol al inicio de la primavera, aspiro hondo ese “algo nuevo y bueno”, con un toque de ese miedo misterioso y placentero, siento que el mundo, esa pequeña parcela del planeta al que pertenezco está creciendo, mientras yo estaba en casa o en clase…y una vez más tengo que estrenarme a mí misma.
Porque un día tu brazo rodeo mi cintura, tu mano se poso en mi estomago tomando posesión de él, tu barbilla en mi nuca y susurras ¿Desayunamos? Y entonces el futuro pertenece a esa voz… ¿Desayunamos?...
Cierro los ojos, y veo una casa encalada de blanco, una cama deshecha, el sol entrando por la ventana, la torre de humo saliendo por la chimenea, los matices del cielo: resplandeciente al amanecer, intenso al mediodía y oscuro y algo mortecino al atardecer. Y respiro, respiro calma, sin prisas…al margen de los bail…

EN MI BOLSO

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Me han regalado una agenda, así que me dispongo a estrenarla de una manera diferente, en las primeras hojas reflejo lo que “sin promesas” será una lista de objetivos realistas pero apetecibles, con más de un capricho (porque yo lo valgo), descubrir nuevas sensaciones en desafíos que puedo y debo cumplir.
No citare lo clásico, lo de toda la vida, porque comer bien, dormir mas (aquí debería de poner menos), hacer ejercicio, dedicarme tiempo…eso ya se me da bastante bien, y más en esta tierra que la vida sale a la calle, nos gusta vivir al sol y reírnos en la noche cerveza en mano.
Incluiré en esta lista un viaje sola, porque llegara ese momento en el que necesite escucharme, hablarme, discutir conmigo, teniendo como único testigo los increíbles paisajes que me rodearan, y volver siendo amiga de mi misma, lo que lleva a ser mas amiga de los amigos... y a querer mas... porque cuando se enciende esa luz interior...¡wow! (o como diría Sultán ¡Guau!)
Seguiré leyendo, escuchando música, conversa…

DE AÑO EN AÑO

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Ya se puso en marcha toda la maquinaria publicitaria, luces encendidas, el anuncio de la lotería…ya se festeja en restaurantes cenas copiosas, los salones se preparan para las reuniones familiares, la exaltación de la amistad impregna el ambiente y como las flores en primavera la solidaridad vuelve a casa…
¡es Navidad!
Esta época, que parece que se deleita con nosotros, se rie, a unos les angustia, a otros les emociona, nos perdona o sentencia, nos hace más solidarios, enterramos rencores, perdonamos y somos perdonados, hacemos buenos propósitos, compartimos, parecemos mejores...pero...¡Ah! …no perdura, al final se aleja, nos suelta, parece despedirse con un "venga, ya podéis volver a la normalidad, dentro de un año os vuelvo a invadir"

Y yo que viviría en una eterna primavera… me pregunto ¿no deberíamos impregnarnos todo el año del espíritu de la navidad?



¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegría…

PENSAD LO QUE REGALÁIS...¡NO SON UN JUGUETE!

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“Yo no creo haber hecho nada malo esta mañana….
Me parecieron todos muy nerviosos. Iban y venían por los pasillos, esquivándose unos a otros. Ella le gritaba a la madre de él, y los dos niños, con las manos llenas de cosas, entraban en el dormitorio de los padres, que yo tengo prohibido.
La pequeña –la más amiga mía- chocó contra mí dos o tres veces. Yo le buscaba los ojos, porque es la mejor manera que tengo de entenderlos: los ojos y las manos. El resto del cuerpo ellos lo saben dominar y, si se lo proponen, pueden engañarte y engañarse entre sí; pero las manos y los ojos, no.
Sin embargo, esta mañana mi pequeña ni me quería mirar. Sólo después de ir detrás de ella mucho tiempo, en aquel vaivén desacostumbrado, me dijo: “Drake, no me pongas nerviosa. ¿No ves que no vamos de veraneo, y están los equipajes sin hacer?” Pero no me tocó ni me miro. Yo, para no molestar, me fui a mi rincón, me eché encima de mi manta y me hice el dormido.
También a mi me ilusionaba el viaje. Les había oíd…