COLLAGE (3ª Parte)


Septiembre marca un inicio y un final, porque como ya he dicho alguna vez para mí el año empieza con el nuevo curso, mes de nuevos propósitos, de nuevos retos y también de nostalgias, el verano queda atrás (que es con diferencia mi estación favorita), de nuevas ilusiones y propósitos  para los que no nacimos en un lugar erróneo…con la esperanza de que la orilla donde el mar besa unas veces suave y otras apasionadamente  la tierra, sea el lugar idílico donde un niño dibuja en la arena, a veces casas, a veces barcos, otras haciendo castillos… y con el tiempo creciendo, dibujara corazones…
Leí una frase, un texto y pensé ¡que arrogante! guiñar los ojos solo para apuntar mejor, competitiva, no agradable, siempre subiendo peldaños sin importar todos los afectos que quedaban pisoteados en ellos…y yo que soy positiva, la dote de suerte, la suerte de que el dolor y la culpa tomaran como rehén a su corazón, y le di la oportunidad de convertirse en amabilidad y dulzura hasta la exageración.
Lo sencillo no carece de importancia y puede llegar a ser maravilloso…que yo soy muy simple, lo sé, que la vida es complicada a ratos, soy consciente… pero ¡no la compliquen más!
Porque la existencia no es algo seguro, yo que no me ato con múltiples contratos, que romper moldes y “salir del tiesto” es una opción y no la de envejecer y morir como único argumento de tu obra… ¡A ti!
Y como los bosquimanos terminamos el mes alrededor del fuego, dejando volar nuestra imaginación para que "la vida no sea eso que pasa mientras estamos frente a la pantalla."



Dando las gracias empezó Octubre, y no por las nominaciones a premios, simplemente porque estáis ahí…porque me leéis…aprovecho una vez más ¡GRACIAS! o mejor como dice Jaime ¡ACHUCHONES!
Me sorprendió un otoño de colores ocres y brillantes, amaneciendo perezosamente en el campo, dando paso la nostalgia del otoño al color cálido de la intimidad de la noche…alto, cada vez mas alto, libre, cada vez más libre…el sueño se apodera de todo…espera, son solo cinco minutos.



Os presente a Manuel, un  gran tipo, feliz con su vida a pesar de que no era la que había planeado, enamorado a una edad que distaba bastante de su juventud ¿el problema? Pasaban los días, los meses, los años…y no decía nada…hasta que un día tuvo el valor de cometer todo delito que el amor exija y compartió palomitas.
Manuel, entrañable amigo de Andrea, a esta siempre la acompañaba la prudencia ¡la pasión la arrollo! jugó a las casitas y… ¿perdió? No, rotundamente no, fortalecida… ¡solo tendríais que ver como su sonrisa lo ilumina todo!

Noviembre me trajo a mi abuela María siempre vestida de negro, siempre de luto, luchando por lo que era suyo y de sus hijos, volvió para gritarme que ¡calladitas no estamos más guapas! Que liberarnos del temor es la verdadera libertad.
La primavera se instaló por unos días en otoño, obsequiándonos con paseos en bicicleta, un placentero no hacer nada que nos acerco derribando la única frontera, la propia piel.

Paseando el amor por el Barrio Latino, visitamos la librería Shakespeare and Company, entre sus pasillos la magia asoma, tantas historias, auténticos Paraísos Literarios, para acabar rendidos en Les Pipos.
Como dijo Galeano, yo creo que fuimos nacidos hijos de los días porque cada día tiene una historia y somos las historias que vivimos, así me pregunte ¿desea eliminar el archivo? Reconozco que algunas quisiera eliminar (todos tenemos alguna) pero soy el fruto de esas historias, ¡dejémoslas archivadas!
Empecemos a escribir esas páginas en blanco, nos sobran los motivos para luchar, caeremos…es el riesgo de volar alto, que no quede ni una línea para arrepentirnos de lo que no hicimos.

En Diciembre como de año en año se puso en marcha la maquinaria de la navidad para deleitarse con nosotros o nosotros con ella.
Desplegué una paleta de colores para captar tu rara belleza y esa rebeldía en la noche que da paso a la calma en el día.

Termine el mes estrenando agenda, anote sin promesas, objetivos, algún capricho, y junto con un puñado de responsabilidades, otro de entusiasmo, y mucha ternura la metí en el bolso para recordarme que la vida no me dirá si a todo, pero en cada paso, mi mundo, esta pequeña parte del planeta al que pertenezco está creciendo, no me persigas, no me adelantes, solo me importan los que me acompañan.

En Enero… ¡descanse! Solo estos collages a modo de resumen...unos recortes de reflexion, otros de creatividad, unos cuantos de imaginacion...y mucha ilusion.
Hoy 26 de enero hilvanando momentos cumple un año, habrá tarta, soplare la vela… ¡Pediré un deseo!... Shhhssss


SED FELICES¡

Comentarios

  1. Hola Ana! Un gran collage! A mí se me había ocurrido un proyecto similar, me ha encantado leer el tuyo. Gracias por compartirlo.
    Saludos!!

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    Respuestas
    1. Graciasss Diana. Espero que lo hagas, me encantara leerlo.
      Un abrazo

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  2. Interesante. De todo un poco. A veces me pregunto para que nos preocupamos por como vivir mejor, proyectamos, si igual a la larga o a la corte nos vamos a morir. Una broma jja! A mi no se. Me gusta la llegada de la primavera porque todo florece, los arboles vuelven a vestirse de verde, los dias son mas largos, hace menos frio. Despues ya mas o menos para esta fecha de marzo es como que ya me cansa el verano con los dias sofocandes de calor y deseo que llegue el otoño para luego los dias grises de invierno. Despues para Agosto ya me vuelve a cansar todo eso y estoy ansioso por que llegeue de nuevo la primavera y los dias de mas calor.
    Mi calendario comienza a fines de febrero cuando todo se pone en marcha. Y termina el 31 de diciembre o los primeros dia de enero cuando son las vacaciones. El cuerpo descansa, se relaja. Hace un balance de todo lo hecho el año anterior. Proyectos para el que va a comenzar, etc.
    Es mi parecer jja. Obvio que no tienen porque cioncidir. Te mando un abrazo

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  3. La primavera, mi estación favorita, como puedes leer en mi ultimo post.
    Un abrazo Gustavo.

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