Y quiero gritarle al viento... "niñaaa", contigo yo estoy contenta¡


Y llego el día, y tuvo que ser en el día de la madre, un día…¡no!, todo un largo fin de semana, colmado de conversaciones de esas que aflora hasta el alma, de risas, paseos, chiringuitos en los que posas el culo en la silla al mediodía y así entre cerveza, risas y lagrimas te sorprende la noche y te vas solo con la idea de darte una ducha, ponerte un vestido ligero y poder continuar con esa conversación, esas risas, que de tan bonito  fue como una melodía para mis sentidos,  quedara por siempre en mi corazón.

Ese que sabía que era inevitable, que a toda madre antes o después le ocurre, crecen y tienen que volar, primero uno, luego otro, marchan, y a pesar de que la casa ha estado muchos días sola, y hasta deseas que eso ocurra para tener tu tiempo, ahora queda silenciosa y vacía, envuelta en un alo de tristeza y esperanza, pero la vida es eso cerrar ciclos, es importante poder y saber cerrarlos, momentos de la vida que se van clausurando.

Y podría decir que hay que dejar ir, porque en el fondo les he preparado para eso, para que puedan andar por la vida solos, porque les enseñas que las cartas de esta vida no están marcadas, no hay trucos, hay que aprender a jugarlas y estar preparado para perder o ganar, porque la vida está diseñada para ir siempre hacia delante.

Y aunque no esperas que te devuelvan ni reconozcan nada,  ¡te devuelven tanto! Ese orgullo de ver en las personas que se han convertido.

De momento la casa esta vacía, a pesar de que sigamos aquí, pero no triste, limpiare y pintare la piscina y cuidare el huerto como prometí, y este verano habrá noches de barbacoa, cerveza, juegos y soportareis mis chistes malos, nos reuniremos para practicar nuestro deporte favorito, hacer el tonto hasta que el amanecer nos sorprenda con hartura de risas y chupitos.








Comentarios

  1. Precioso Ana! Los míos aún son peques pero ya veo que el tiempo corre. A veces busco mi tiempo separándome de ellos, como tú bien dices, pero el día de mañana, cuando vuelen de casa, si que quedará un vacío fijo, y no solo en la casa, sino también en mí. Pero esos momentos juntos hay que disfrutarlos, como bien explicas, siempre juntitos y contentos. Me ha gustado muchísimo porque me encantaria esa chispa bonita que muy bien relatas para cuando los míos decidan volar. Un besito!

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    1. Son etapas, cada una distinta, cada una se disfruta de forma distinta, pero lo importante es disfrutarla
      Un placer tus comentarios
      Un abrazo

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