AL RITMO DE LAS MORERAS




En este tiempo de primavera, ya casi con el verano asomándose, y después de una semana de trabajo y un sinfín de cosas más, las noches de los viernes o sábados, retrasamos el momento de dejarnos vencer por el sueño, cuando la tarde se presento placentera y tuvimos tiempo para descansar, ahora que bailan las moreras y revive la higuera, que huele a tierra húmeda y los aspersores han dejado de murmurar, que la firmeza del cielo oscuro nos da cobijo y las estrellas nos escuchan en silencio, con la perspectiva de tener un día por delante para ser perezosos, para ese no madrugar.

Nada mejor que una noche entera hablando al aire libre con unos amigos y con el amor, tiempo para mirarnos, para tocarnos, para reírnos, para que los gin tonic nos suelten la lengua y decir sin miedo, estar en la cuerda floja y tan a gusto, el tiempo parece que se esponja, se demora en cada gesto, en cada mirada, en cada abrazo, en cada beso, en cada risa, apostando por ti, por nosotros y pateando todo lo que intente obstaculizarnos el camino.

Saltando de un tema a otro, dejando a un lado la política…y el futbol…pero ¡ay! Hablamos del amor, de ese amor que enciende las miradas, porque ahora somos felices, y si en un tiempo más lejano que próximo, las cosas ya no fueran tan de fuegos artificiales, tan naturales, entonces es cuando hay que tomar distancia y ahorrar un sufrimiento inútil, y así el amor es perfecto porque no aspira a ser eterno.

Pero si un día imaginado, pero no temido realmente, el silencio no es soportable, en las miradas hay un desesperante vacio, el deseo se ausento, alejémonos con cautela, no bloqueemos la salida, no maquillemos las cosas, no intentemos usar sacarina con esos… bueno… es importante la confianza, no hay pasión pero tenemos recuerdos compartidos…y empieza la costumbre… que puede ser hermosa, pero otras veces esconde ese maldito no esperar demasiado de nosotros mismos…cuando la sorpresa la desterremos y simplemente los días echen a correr… si llega ese día, déjame alejarme, yo te dejare alejarte, no dejemos que ese alejamiento se convierta en una batalla, porque el problema de muchos amantes es que ni siquiera están en la misma batalla.

Porque quiero seguir desayunando café, quiero que tú sigas desayunando café, no quiero desayunar aspirinas.

Pero mientras llega ese día, más lejano que próximo, ese día que no imaginamos que llegara, porque esta es solo una noche de opiniones y conclusiones.

Mientras tanto saboreemos otro gin tonic, sigamos bailando al compas de las moreras y brindemos por ese amor que es perfecto porque no aspira a ser eterno.



Sábado, 4 de junio de 2016.

A veces el amor une a dos seres que no saben nadar y viven en dos islas distintas.(Noel Clarasó)




Comentarios

  1. Sigamos...

    Me ha encantado Ana. Gracias por este regalo.
    Te sonrío con el Alma.

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  2. Lo he degustado como si de un manjar de palabras sinceras, sin aderezos, sin emulsionantes, me llevara a la boca y, experimento sensaciones, con los sentidos. ¡Que siga bailando el amor mientras sigan sonando canciones en vuestros corazones!

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Gracias Olivia, bonitas tus palabras. Un saludo.

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  3. Me gusta mucho, y me identifico mucho con ello. El futuro es incierto y da miedo, y no creo en ese "felices para siempre". Mañana ya veremos lo que ocurrirá mañana.

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  4. Letras que enlazan sinceridad sentida, sin duda vivamos el hoy y el mañana..... Besos muchos!!

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